Ahora que se acerca el 22-M: ¡No al bipartidismo!

Desde la consecución de la democracia, la inicial irrupción de gran cantidad de partidos políticos ha sido progresivamemente mermada hasta llegar a un sistema de bipartidismo encubierto. Los medios de comunicación, y nuestra mentalidad general, nos hacen pensar en la existencia de sólo dos partidos, ambos profundamente deprimentes, que conocen la situación y se aprovechan de ella. Ahora más que nunca, ¡NO AL BIPARTIDISMO!

 

 

A las primeras elecciones legislativas de 1977 se presentaron un enorme número de partidos políticos de ideologías muy diversas. El entusiasmo democrático llevó a un éxtasis de creación de partidos y de entusiasmo electoral. Lógicamente, esa gran atomización de partidos fue en contra de los resultados electorales de muchos de ellos, lo que les llevó a la creación de alianzas y uniones entre partidos de visiones próximas. Esto supuso el establecimiento de un pequeño número de partidos mayoritarios, aunque seguía existiendo un cierto pluralismo de elección.

Sin embargo, ¿cuál es la situación actual? La historia democrática española ha llevado a la preponderancia de dos partidos políticos, ampliamente favorecidos por una ley electoral injusta, y por unos medios de comunicación polarizados. Parece ser, a efectos prácticos, que España sea un sistema bipartidista, en el que o votas rojo o votas azul. En ninguna ley, ni en la constitución, está esto escrito, pero parece ser que a muchos sectores les favorece este estado de las cosas, y por supuesto los dos grandes partidos, por muy democráticos que digan ser, no hacen nada por crear una verdadera democracia.

Pertenece ya a la jerga popular la expresión "tirar el voto", una expresión altamente ignorante, a la vez que poco democrática. Si la ley electoral fuese justa, un voto vale lo mismo sea cual sea su ideología y sea donde sea el lugar donde votes. Obviamente esto no es cierto en nuestro actual sistema electoral, en el que se favorecen los partidos mayoritarios, bien sea nacionales (PP y PSOE) o de la Comunidad Autónoma oportuna (p.e. PNV, CIU, ERC...). Quizá sea por culpa de esto que gran parte del electorado nunca piense en otro partido que no sea PP o PSOE en el momento que se acercan las elecciones. A ello ayuda que en los medios informativos sólo se hable de esos dos únicos partidos, como si no hubiese ideas fuera de ellos.

La situación actual me recuerda mucho a una acontecida, si mis recuerdos de las clases de historia no me fallan, a hace más o menos un siglo exacto. Aquella época es ahora conocida como el "turnismo político". En ella había un sistema totalmente contaminado, en el que dos partidos políticos se iban turnando en el poder, con el beneplácito de ambos y por supuesto del rey Alfonso XII. ¿No os recuerda a PP y PSOE turnándose así como cada 8 años, con un rey inactivo que permanece pasivo mientras estos partidos llevan al país a la depresión generalizada?

Sólo añadir una cosa a este último tema. Aquel sistema acabó con la "crisis del 98", el desastre de Annual, y una época de depresión psicológica del país que terminó en la primera dictadura del siglo XX. En el caso actual, la crisis económica es patente, pero lo más importante es la crisis psicológica del país. La juventud, la encargada de levantar esta situación, está completamente apática ante una educación penosa que les lleva a un futuro incierto y con expectativas de ir a peor, teniéndose que enfrentarse como sus bisabuelos o tatarabuelos a una emigración generalizada, y una desconfianza general en la clase política y su función.

¿Y quién es el responsable de esto? Es obvio, los dos partidos políticos que han tenido el poder durante los últimos treinta años, y el jefe de estado que ha permitido esta situación de democracia muy débil. Pueden echarse las culpas unos a otros, y puede que culpen a agentes externos, pero lo que es claro es que si alguien tiene la culpa dentro del país, son ellos.

¿Cuál es nuestra respuesta? Las encuestas son claras, tenemos lo que queremos. Si seguimos dando nuestro apoyo a estos dos partidos que no ofrecen más que peleas  y acusaciones mutuas en vez de ideas y principios, nos merecemos el país tal y como está, nos merecemos los casi 5 millones de personas en paro, la pérdida de asistencia social, la pobre educación, la corrupción generalizada, y demás problemas básicos del país.

Si alguien ha soportado mi perorata hasta este punto, que al menos se tome un poco de tiempo en buscar la infinidad de partidos políticos con los que puede coincidir en sus ideologías. No voy a decir ningún partido en concreto, al igual que los colores hay multitud, y se merecen la oportunidad de poder cambiar lo que tenemos.

Cualquier voto a PP o PSOE es ciertamente un voto tirado a la basura, pues ese voto fomenta y apoya la gestión que ha llevado a un país en depresión. Piensa dos veces antes de hacer uso de tu derecho. El voto no es sólo un derecho, es una responsabilidad.