Una nave terrestre en la orbita de Mercurio.

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El planeta más pequeño y más cercano al Sol tiene ya su primera nave en órbita.

Los instrumentos de la nave Messenger, que llegó a Mercurio el pasado día 18 tras casi siete años de viaje, se van a encender progresivamente a partir del próximo jueves.

Si todo va bien, las observaciones del planeta se iniciarán el 4 de abril desde una órbita polar muy elíptica con una altura mínima de 200 kilómetros, durarán al menos un año y permitirán conocer mucho mejor un cuerpo celeste que no había sido observado de cerca desde que la Mariner 10 lo sobrevoló tres veces en los años 1974 y 1975.

La nave ha tenido que ser diseñada para soportar condiciones extremas, por la cercanía del planeta al sol, extremo calor, ya que poco tiempo estará a la sombra del planeta, donde las condiciones además de extremo frío.