Cruzar el Atlántico en menos de 1 hora

Un megaproyecto que se podría hacer realidad en pocas décadas.

 

 

El hecho de cruzar el atlántico se ha ido desarrollando desde el descubrimiento del Nuevo Mundo, pasando por las personas que emigraron desde Europa a América, las cuales tardaban semanas o meses en llegar, hasta la aparición del avión, con el cual podemos cruzar el océano en unas 8 horas. Pero, ¿sería posible cruzar el Atlántico en menos de 1 hora? Quizá sí. Se está estudiando la manera de construir un túnel submarino que vaya desde Nueva York hasta Londres. Aunque parezca una idea imposible, teóricamente es posible. Muchas de los adelantos que ahora damos por sentados, hace unos pocos años los veíamos inviables. Esta puede ser una de esas ideas de las que podamos disfrutar y ver como normal en unos cuantos años.

La construcción de un túnel de más de 5.500 Km no es nada fácil. Se calcula que se necesitaría la producción de un año de todas las acerías del mundo para poder construirlo. Los costes serían del orden de billones de euros y se tardaría en construirlo varias décadas. Pero, ¿por qué no intentarlo? Si funcionase sería la mayor obra de ingeniería del planeta, superando a las Pirámides y a la Muralla China.

En un principio, nos podemos basar en el procedimiento de construcción del túnel del Canal de la Mancha. Un túnel excavado bajo el mar de 50,4 km que va de París a Londres en 2 horas. La profundidad a la que está excavado es de unos 40 m y cuya presión puede ser soportada sin problemas por las personas. Sin embargo, en el Atlántico la profundidad es muchísimo mayor, cuya profundidad media es de 3.743 m, y a lo largo de los 5.000 km hay zonas sísmicas con más de volcanes en erupción y con varios terremotos cada día, haciendo imposible la perforación de un túnel.

Descartada la idea de perforar en las profundidades del océano, se piensa en un túnel flotante. La profundidad óptima para el túnel serían unos 100 m, así no dificultaría el paso al tráfico marino y la presión que ejerce el agua es posible soportarla. Nos encontramos con que el túnel tiene que soportar las corrientes marinas sin que se deforme, por lo tanto tiene que estar sujetado. Una de las opciones es mantenerlo a la profundidad dicha amarrado a unas pontonas flotantes, pero estas sufrirían tempestades del Atlántico sin poder evitarlas, moviendo también el túnel. Idea no válida. La otra opción es anclarlo al fondo marino. No sería posible hacer pilares de hormigón de varios kilómetros, por lo tanto queda sujetarlo con cables de acero. El método estaría basado en las plataformas petrolíferas que tienen el mismo problema que el túnel, el lecho marino es demasiado profundo. Estas plataformas se unen al fondo mediante cables anclados en fondo mediante anclas de succión, los anclajes, a la vez que se van introduciendo, se va sacando el agua haciendo que el amarre sea verdaderamente fuerte. En el caso de nuestro túnel, solo se podrían colocar mediante maquinaria teledirigida que aguante las presiones a tanta profundidad. Así en el caso de que las corrientes lo empujasen, actuaría como un péndulo invertido, pero permanecería en equilibrio debido a la flotación que contrarresta los movimientos provocados por las corrientes.

Solventado el problema de anclaje, es la hora de pensar cómo podríamos construir un túnel del más de 5000 km. En los Países Bajos tienen la solución. Ya que la mayor parte del país está por debajo del nivel del mar, es el principal constructor de túneles flotantes. Su técnica consiste en hacer el túnel por secciones de hormigón, en un dique seco. Una vez terminados, se sellan herméticamente con pantallas y se inunda el dique, haciéndolos flotar. Se trasladan flotando hasta el punto exacto. Una vez allí se lastran cuidadosamente para que empiecen a hundirse a la profundidad adecuada y finalmente se van sellando una a una las secciones y quitando las pantallas que los cerraban herméticamente. Para nuestro túnel las secciones estarían hechas de hormigón, recubiertas por una capa de material espumoso, para darle flotabilidad, y por fuera recubiertas de nuevo con acero inoxidable que protegiera todo el interior. Pero estas secciones tendrían que viajar hasta 2500 km desde donde se fabricasen, por lo que tardarían en llegar bastante tiempo, ya que hay que mantenerlas a flote cuidadosamente, y las temporadas óptimas para poder construir en el Atlántico son muy cortas.

 

Ahora bien, ¿cómo es posible atravesar 5500 km en menos de una hora? A 8000 km/h. Sí, parece sacado de cualquier película futurista pero teóricamente es posible. La mayor limitación de la velocidad en los trenes en por su fricción con los raíles. Pero si no existiesen raíles no habría fricción con ellos. En eso se basa el sistema Maglev. Consiste en una levitación magnética (de ahí el nombre). El tren está sobre una vía, que simplemente sirve para guiar al tren, en la cual se instalan potentes electroimanes que crean un campo que hace que el tren levite unos 2 cm sobre la vía. En el tren están instalados también otros electroimanes que, al ir cambiando de polaridad, al igual que los de la vía, hacen que se propulse hacia delante. Se ha llegado a probar que alcanzan velocidades de casi 600 km/h, ya que ahora la fricción más importante es la que tienen con el aire. Un tren no puede viajar a 8000 km/h si hace fricción con el aire. Pero en el vacío sería totalmente posible. Por eso en el túnel habría que extraer todo el aire posible para que no hubiese rozamiento alguno, lo que implicaría un control absoluto de cada tramo de túnel.

El interior del tren estaría diseñado con asientos giratorios que harían que las fuerzas de aceleración del tren no sean molestas para los pasajeros, a parte de que el tren tuviera fases de aceleración y deceleración graduales hasta alcanzar la velocidad de 8000 km/h o hasta frenar del todo, respectivamente.

Dada la envergadura de esta construcción, llevaría un sistema de vigilancia y alerta en caso de que ocurriese cualquier accidente tanto dentro, un incendio, un descarrilamiento, como fuera del túnel, choque de algún gran animal marino, o de algún submarino. Sería una vigilancia durante las 24 horas del día todo el año, con el fin de evitar cualquier catástrofe.

Suena bien la idea de que puedas ir de un lado a otro del océano Atlántico en menos tiempo que de casa al lugar de estudio o trabajo. Pero el escepticismo de la gente sobre construcciones como esta frena un poco su ejecución. Sin embargo algunos no perdemos la esperanza de poder ver tal producto de la ingeniería en algún momento de nuestras vidas y poder hacer que la disfrute todo el planeta.

http://www.tudiscovery.com/extremeengineering/tatunnel_explore/tatunnel_explore.shtml