CSIC investiga los contactos europeos e indígenas

Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) busca desde octubre pruebas del primer asentamiento de españoles en Taiwán,
 

 que ayudarán a interpretar con más precisión las consecuencias de los contactos entre poblaciones nativas y europeas en el Océano Pacífico.

Según los investigadores, generalmente se asume que el primer contacto entre europeos e indígenas fue consecuencia de los viajes del británico James Cook en la segunda mitad del siglo XVIII, pero los exploradores españoles cruzaron el Pacífico desde el siglo XVI, entrando en contacto con poblaciones en muchos archipiélagos e incluso estableciendo asentamientos, aunque de corta duración.

 

La nueva investigación se orienta a encontrar los restos materiales que demuestren la presencia española en el primer cuarto del siglo XVII en la pequeña isla de Heping, al norte de Taiwán, en colaboración con científicos taiwaneses.

 

Los textos históricos que manejan los investigadores cuentan que los españoles establecieron puestos en Taiwán, anteriormente conocida como Formosa (nombre portugués), antes de la presencia de holandeses, chinos y japoneses.

 

Los españoles construyeron en 1626 el fuerte de San Salvador, a cuyo amparo se situó un convento y un barrio de marinería "mezclada con población aborigen", según la investigadora Susana Consuegra.