Un nuevo satélite entró en la atmósfera

El satélite de rayos X alemán Rosat, fuera de servicio desde 1999, entró en la atmósfera terrestre, aunque se desconoce si, tras desintegrarse, alguna de sus partes cayó sobre la Tierra y el lugar donde eventualmente se produjo el impacto.

Poco antes el Centro Aeroespacial Alemán (DLR) descartó desde su central en Colonia, que los restos del satélite pudieran caer sobre Europa, África o Australia. Definir el lugar exacto del impacto resultaba complicado, principalmente por la elevada velocidad del Rosat -una vuelta completa a la Tierra dura sólo 90 minutos-, así como por la rotación de nuestro planeta sobre su propio eje. Cuando el Rosat entró en la atmósfera a una velocidad de 28.000 kilómetros por hora, el satélite se rompió previsiblemente en pedazos y la mayor parte se desintegró debido al extremo calor generado por el rozamiento.