Rusia restringe el aborto

Preocupado por el declive demográfico que ha reducido la población en un 2.9% desde 1992, el parlamento ruso aprueba una ley que restringe el aborto,

prohibiéndolo pasada la semana 12 de embarazo e imponiendo un periodo de espera de dos a siete días en que la mujer pueda reconsiderar su decisión. No todo lo que reluce es oro, sin embargo: como eximente, se permiten los abortos por dificultades económicas hasta la semana 22 de gestación. Y la Duma rechazó una propuesta de la Iglesia Ortodoxa Rusa que demandaba el obligatorio visto bueno del marido en los casos de mujeres casadas, el consentimiento de los padres en los casos de menores de edad, y el derecho de objeción de los médicos. Aunque leve como se ve, pero se trata de un paso adelante en un país con una larga tradición abortista y más de un millón de abortos anuales. De acuerdo con las estadísticas oficiales, las mujeres rusas se someten a una media de dos abortos a lo largo de su vida, y un 20% de las parejas son incapaces de tener hijos debido a abortos mal practicados.